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martes, 15 de noviembre de 2011

Entrevista a Barry Schwartz. La Paradoja de la Elección. ¿Libres o Esclavos?




Barry Schwartz, el autor de "¿Por qué más es menos? (Taurus Ediciones, 2005), un libro excelente, es profesor de psicología en Swarthmore College, y un conferenciante de Gel 2005.









P - ¿Qué es la "paradoja de la elección"? 
Todo el mundo está de acuerdo en que el hecho de tener elección es mejor que no tener elección. Parece evidente que si tener elección es bueno, entonces tener más opciones será mejor. La paradoja es que esta "evidencia" en realidad no es cierta. Resulta que llega un punto en el que a más posibilidades de elección, peor se sienten las personas.
La gente no puede hacer caso omiso de las opciones - tiene que prestarles atención. Si hacen una elección, ¿hubiera sido mejor otra opción? Hay más esfuerzo en la toma de decisiones, y menos en el disfrute de las mismas. Les queda la duda de que, si hubieran elegido de otro modo, podrían haber obtenido algo mejor.
Os voy a contar una historia desde mi propia experiencia. Mientras estaba de vacaciones en un pequeño pueblo en la costa de Oregón, fui a comprar vino para la cena. Tenía que comprar el vino en una tienda que sólo tenía cinco variedades, y escogí uno. No era un gran vino, pero a nadie le importó - ¿qué vas a esperar cuando sólo hay cinco opciones? En Manhattan, hay 20.000 opciones, así que es razonable esperar encontrar algo prácticamente perfecto. Pero incluso si se encuentras uno que es mucho mejor que cualquiera de la tienda de Oregón, al final te quedas decepcionado - porque tus expectativas han subido con tantas opciones.

P - ¿Cuál es el alcance de la paradoja de la elección?
Está casi generalizada, y en más ámbitos además de en el mundo de bienes de consumo. Simplemente considera estas opciones: Dónde ir de vacaciones, dónde colocar los fondos para tu jubilación, qué cámara digital comprar, qué comer en el restaurante, en qué restaurante comer. No hay, en las sociedades opulentas, un area en la que la cantidad de elecciones no sea abrumadora. La única excepción es la política electoral americana. Esta es otra paradoja. Puedes elegir entre un millar de variedades de zumo de naranja, pero sólo entre dos candidatos presidenciales. No debería ser así.
 
P - ¿Y además de los bienes de consumo?

Soy profesor de estudiantes con mucho talento en Swarthmore. Cuando se acerca la graduación, cuando tienen que decidir qué ser "de mayores", observo como un completo pánico y parálisis les supera a muchos de ellos, porque se dan cuenta de que cualquier elección que hagan cierra a su vez otras puertas que les gustaría mantener abiertas. Hay una perdida de oportunidad asociada a cada decisión. Es tan difícil para algunos de ellos decidirse,  que se pasan años trabajando en Starbucks, esperando que surja la respuesta.
También en su vida personal - ¿se deberían casar ahora o más adelante, tener hijos ahora o más tarde? Ninguna de estas opciones eran reales cuando yo estaba creciendo. No es que no hubiera elecciones -, pero la expectativa era tan clara, que se podría de hecho tratar como ausencia de decisiones. Estaba la pregunta de con quién casarse, pero no la de si casarse o no, y tenías hijos tan pronto como podías. Esto eliminaba una enorme cantidad de presión.
Algunos investigadores de ciencias sociales dicen que una de las consecuencias de dejar opciones abiertas es que la gente está menos satisfecha con sus decisiones, si una decisión es irreversible, te obligas a ti mismo a sentirte mejor sobre la elección que has hecho. Pero si se trata de una opción reversible, no haces eso. No devuelves a la tienda a tu pareja romántica pero justamente porque podrías hacerlo, no te convences de que ella es el amor de tu vida. Si la gente sabe que puede deshacer sus opciones, obtiene menos satisfacción de ellas. La gente quiere mantener abiertas sus opciones. Y ese no es el camino a la felicidad.
P - ¿Y tampoco en el comercio minorista?
Si proporcionas opciones de venta en una tienda o sitio Web, podrías pensar que la manera de atraer a la gente es ofrecer tantas alternativas como sea posible. Pero estás equivocado. Atraerás a las personas, pero no comprarán tanto como lo harían con un menor número de opciones.
P - ¿Cómo se debe diseñar una tienda?
No hay respuesta general salvo "limitar las opciones" - aunque en qué manera depende de lo que estás vendiendo.
Por ejemplo, las Web comerciales deberían estar diseñadas de tal manera que la complejidad esté oculta, para que las personas a las que realmente les importe, o sepan mucho, puedan encontrar su camino a la complejidad, y el resto de nosotros que no nos queremos molestar en encontrarla, no tengamos que hacerlo. Así es como los sitios Web, y tiendas de software y de venta al público deberían estar estructuradas.
Hay un montón de pequeñas tiendas en el centro de Filadelfia donde yo vivo - tiendas que venden cosas que no irían juntas de forma natural - como ropa y muebles. Se está vendiendo una cierta estética. ¿Cómo funciona una tienda pequeña para vender muebles? Se ponen un par de cosas en el escaparate y, a continuación, se ofrecen un millón de artículos en el catálogo. Pero así no te sientes abrumado cuando entras en la tienda, estoy en un entorno en el que puedo gestionar y negociar. Si te gusta un sofá, le puedes decir al vendedor que te interesa, y preguntar si viene en diferentes colores o telas, el vendedor puede correr a por el catálogo y, a continuación, puedes ver el número infinito de sofás que puedes encontrar. En primer lugar te han seducido en querer un sofá por lo que parece ser una decisión simple. Esta es la forma correcta de diseñar las cosas en el mundo moderno, donde todo es demasiado complejo.

P - Sé que usted está interesado en tener una Web comercial importante para intentar un experimento en la página principal
.
Sí, para ilustrar mi opinión general. Mira cualquiera de los sitios web comerciales más exitosos - Amazon.com, por ejemplo - y mira lo que ofrecen. Haz clic en Más Vendidos; y aparecen 20. Mi opinión es, cuando la gente mira a 20 títulos de libros, cada uno de ellos está compitiendo con los demás, haciéndolos menos atractivos. Este parece emocionante, este parece educativo, este es sobre mi propia infancia, pero este es sobre un país exótico y me llevará a un mundo de imaginación. Cada uno tiene su propio atractivo.
El resultado es que miras los 20 y no compras ninguno. Pero, ¿y si Amazon hiciera un sencillo experimento y no aparecieran 20 libros sino sólo los cinco primeros? Siempre puedes hacer clic y pasar a la siguiente pantalla para ver más. Mi predicción es que si se reducen las posibilidades de elección se aumenta el número de libros vendidos. Esto debería ser cierto para cualquier cosa que vendas -sillas de oficina, reproductores de CDs, paquetes de vacaciones, cuanto más corta la lista, más atractivos serán los elementos de la lista.
El argumento contrario es que somos una sociedad muy diversa, con diferentes gustos, y si presentas una lista con cinco opciones, mucha gente no querrá ninguna de ellas. Pero con 20, es más probable que alcances el interés de casi todo el mundo. Hay algo de verdad en eso. Pero si realmente no terminas de convencer a la gente para comprar, porque están en conflicto o duda, entonces no has logrado el objetivo de realizar la venta.
Creo que, cuando menos, vale la pena intentar el experimento, para ver si la reducción de lo que ofrece un sitio, aunque elimina a algunas personas, podría convencer a muchas otras personas de comprar. Si estoy equivocado, pues ya está, pero hay buenas razones para pensar que no lo estoy.
P - ¿Hasta que punto llevarás el experimento antes de terminar ofreciendo, para citar a Henry Ford, "cualquier color, siempre que sea negro"?
 

No hay respuesta concreta, depende del dominio. La gente se puede resentir por las restricciones de elección más fácilmente en algunas áreas de la vida que en otras. Sólo podemos aprender mediante experimentación. Creo que en el rango de seis a doce opciones es dónde la mayoría de la gente estaría cómoda la mayor parte del tiempo. Pero tenemos que hacer la investigación en webs concretas, en sitios donde la gente elige y compra.
P - Hablando de Henry Ford, ¿cómo decidió qué coche comprar la última vez?
Lo compré en la Web. Fui a un sitio Web, donde decía "no hay negociación, este es nuestro precio" - y compré un coche en diez minutos. Pero he conducido un Toyota Camry desde 1984, y este es el tercero que tengo. No tuve ningún problema con mi primer y segundo Camrys. Así que, ¿por qué voy a comprar otra cosa que un Camry? Esto lo hizo sencillo. La única decisión, entonces, era el color. Mi respuesta fue (a) no me importa, y (b) soy daltónico. Así que lo decidió mi mujer.  A mí sólo me preocupan dos cosas, que sea seguro y que no se rompa. Otra gente se vuelve loca tratando de encontrar todas las cosas posibles de tener en el coche que compran.
P - ¿Qué pueden hacer los clientes para evitar la paradoja de la elección?
Lo que más importante, es aprender que "lo suficientemente bueno es suficientemente bueno". Es lo que yo llamo "satisfactorio" en el libro. No necesitas lo mejor, probablemente nunca lo necesitas. En raras ocasiones, vale la pena luchar para encontrar lo mejor. Pero en general se hace la vida más fácil si te quedas con lo "suficientemente bueno". No tienes que hacer una búsqueda exhaustiva - sólo hasta que encuentras algo que se ajusta a tus standards, que podrían ser altos. Pero la única manera de encontrar lo mejor es buscar entre todas las posibilidades. Y en ese caso te terminas dando por vencido, o si eliges una, te incomodará la posibilidad de que podrías haber encontrado algo mejor. Tenemos evidencia, por cierto. Las personas que están tratan de encontrar los mejores puestos de trabajo ("maximizadores") se sienten peor que las personas que se conforman con lo suficientemente bueno. Lo hemos observado durante y después de la universidad. A los maximizadores les fue mejor financieramente - encontraron sueldos iniciales de hasta $7,000 más que el de los satisfactorios. Pero en cualquier otra medida - depresión, estrés, ansiedad, satisfacción con su trabajo – los maximizadores se sentían peor.
Lección número dos: aprender cuándo elegir. A veces. A veces no elegir. Compra lo que te dice tu amigo, o un informe de consumidores, o la guía Uncle Mark, que te dice qué comprar. Estaría bien que todo el mundo tuviera un amigo como Uncle Mark. No necesitas seguir sus consejos acerca de todo - sólo en algunas cosas, y no tendrías que elegir todo el tiempo.
Lección número tres, compara lo que tú estás haciendo con otras personas que están haciendo menos. Algunas personas, no importa cuán buenos sean su resultados, se comparan con gente que lo hace mejor. No lo hagas. En lugar de eso, crea el hábito de mirar en que agradeces tus decisiones en lugar de en qué estás decepcionado. Es casi obvio, es tan evidente, pero resulta que la gente no lo suele hacer. La mayoría de la gente sólo necesita práctica. En mi libro, menciono un ejercicio que se puede hacer todos los días: al final del día, en un bloc de notas que tengas en la mesilla de noche, escribe dos o tres cosas por las que estás agradecido. Pequeñas cosas: un buen artículo de periódico. La pasta maravillosa de la cena. Que tu mujer estaba especialmente atractiva con el traje que se ha puesto  para ir a trabajar. Con el tiempo, las personas empiezan a encontrar cosas por las que estar agradecido más a menudo, y van por la vida más felices, con más energía, y con mejores relaciones sociales. No hace falta mucho para transformar la orientación de las personas, tan sólo prestar atención a lo que salió bien ese día. Así, cuando tomas decisiones, lo bueno estará más destacado, lo decepcionante se convertirá en menos destacado, y estarás más satisfecho con las decisiones tomadas.
Lección cuatro, limitar arbitrariamente el número de opciones que vas a considerar. Si tu amigo no elige la cámara digital por ti, entonces prométete a ti mismo que sólo mirarás en dos sitios Web y después pararás la búsqueda y tomarás una decisión, o comprarás la mejor opción en una tienda. Simplemente no vale la pena mirar en cada tienda, cada sitio Web. Con la práctica, la gente deja de incomodarse pensando que si hubieran mirado un sitio más lo habrían hecho mejor. En lugar de ello, da a las personas más tiempo para las cosas que son realmente importantes, que no son qué cámara digital comprar.
Fuente: http://www.ilustrae.com

    Foto: Paraíso del Shopping. Sacada del libro "The paradox of choice"

Eduard Punset. "No se puede transformar el mundo. Pero sí a la mente"



De su libro El poder de la mente se han vendido más de 175.000 ejemplares en tan sólo cuatro meses y se ha traducido ya a nueve idiomas. Esta misma semana se lanza la octava edición y se ha alcanzado un acuerdo para su traducción al chino. Es el espaldarazo final a la trilogía de Eduard Punset, publicada por Destino, que empezó con El viaje a la felicidad y continuó con El viaje al amor.








P - ¿Cómo se explica este éxito de un libro que no es precisamente de lectura fácil?
Nunca un ensayo científico se había vendido como una novela. Quizá porque he encontrado la fórmula para divulgar, porque he introducido elementos autobiográficos. Me he dado cuenta de que en un país tan acientífico pero tan cargado de historia se podía escribir ciencia ficción respaldada por la historia como ha ocurrido con varias novelas de fama. Creo que mi próximo libro, dentro de dos o tres años, será una novela respaldada por la ciencia.
P - ¿Esa trilogía forma parte de un esquema previo?
Sí, aunque hubo sorpresas por el camino. Estaba claro que la felicidad es la ausencia del miedo, aunque faltaba un análisis global. Si tú no tienes miedo eres feliz, otra cosa son las triquiñuelas para alcanzar la felicidad, como las de mi perra Darwin cuando es feliz porque tiene cereales para comer. Si el tema de la felicidad estaba claro, el del amor también. Lo que tenía era ganas de cuestionar el concepto de amor como acto de generosidad y entrega a otro, cuando las bacterias me enseñaban que ya dos mil millones de años antes el amor es instinto de fusión con otro organismo para sobrevivir… Y en cuanto al tema de la mente... ¡Es más complejo! Sabemos que es el único, el auténtico poder, pese a que conocemos muy poco. Pero conocemos lo suficiente para saber que el poder de manipular a los demás o de ser generosos con los demás empieza en el momento en que eres capaz de intuir lo que el otro está pensando. Bin Laden no tiene poder por tener dinero sino por su capacidad de modular. El poder yace no en la profundización del propio conocimiento sino en la conexión del cerebro con otros, en la inteligencia social. De pequeño me enseñaron que podía descubrir el mundo estudiando encerrado en una habitación, y es mentira. La inteligencia es social o no es inteligencia. Y esto da mucho poder.
P - ¿Para cambiar el mundo?
En el PCE en el que yo estuve en los años cincuenta existía la consigna de no perder el tiempo mirando tus propios intestinos, lo que hay que hacer es mirar fuera y transformar el mundo. Con los años te das cuenta que no puedes transformar el mundo, pero sí la mente, y ese es el gran descubrimiento, puedes cambiar el cerebro de la gente.
P - ¿A través de la educación?
Hay un consenso universal sobre la necesidad de afrontar una reforma educativa. Irá despacio, porque no sabemos muy bien cómo hacerla, pero ya está en marcha. Los maestros tendrán que aceptar, y ya lo aceptan, que los niños y ellos tienen que aprender a gestionar la diversidad característica del mundo globalizado. El segundo consenso es aprender a gestionar lo que esa gente tan dispar tiene de común, que son las emociones básicas y universales: la ira, la rabia, el odio, la tristeza, el rencor... Los psicólogos han descubierto la importancia del inconsciente. La historia de la evolución prácticamente ha transcurrido sin consciencia. Son procesos cognitivos muy sofisticados, que eran el fruto de intuiciones. Lo primero era descubrir que podía haber una toma de decisiones, fruto del inconsciente milenario, por lo tanto era muy bestia prescindir de la atención emocional. ¿Por qué a mis nietas, por ejemplo, no les enseñan a distinguir entre ansiedad y miedo?
P - ¿Y a qué edad debemos empezar a educar en las emociones? Recuperamos una vieja verdad de las pocas que se sostienen de pie: lo que no hagas de los 4 a los 9 años es tiempo perdido. En un experimento de la Universidad de Columbia se vio que los niños y niñas capaces de controlar sus instintos básicos, al llegar a la adolescencia y edad adulta abordaban con mayor acierto los problemas de drogodependencia, violencia, falta de altruismo, compasión, etcétera. Por eso defendemos el aprendizaje social y emocional. La manera más barata de transformar la sociedad es educando a los niños de 4 a 9 años en las nuevas aptitudes que les permitirán gestionar sus emociones. Muchos de los fanatismos son el subproducto de un entorno corrupto, dogmático, en la edad más tierna. Este es otro de los grandes descubrimientos, y creo que por eso hay un optimismo relativo en medio de ese pesimismo que lo invade todo.
P - En su libro, ¿habla de aprender a desaprender?
Es un concepto nuevo. Lo he dejado de lado transitoriamente. Probablemente debo de haber sido de los primeros en percibir que tan importante como aprender es desaprender las collonades, que dicen los franceses, que nos han metido en la cabeza y la gente no sabe cómo. Lo he hablado con grandes neurólogos que medecían que es evidente que ante un desamor lo mejor que puedes hacer es sustituir esa emoción negativa por otra positiva de la misma intensidad. Pero cuando se lo digo a la gente, me preguntan cómo hacerlo.
P - ¿La cuestión es si controlamos la mente o funcionamos en parte de manera automática?
Lo que hemos descubierto, nuestra incapacidad para cambiar de opinión o para desenchufar de un entorno emotivo, no es lo que esperábamos. Los neurólogos y psicólogos saben que actuamos no en función de lo que vemos sino de lo que pensamos que vemos, de nuestras convicciones. Una decisión tomada en un ambiente emocional tiene mayor relevancia que la misma decisión tomada fríamente. Copérnico demostró que no somos el centro del mundo, pero mucha gente se lo sigue creyendo. A menudo les digo a mis amigos, nacionalistas o no, que estamos montados en un planeta que va a 250 kilómetros por segundo y que ni Dios tiene domicilio fijo, y eso es muy difícil de aceptar.
C - Sorprende su reivindicación de la intuición y la corazonada.
Los procesos automatizados funcionan muy bien. En materia emocional, aplicamos cosas que nos han enseñado los animales. El peso de la historia de miles de años de evolución es muy fuerte.
C - Usted ha dicho que el cáncer de pulmón que padeció le reveló ciertas realidades, incluso más que años investigando...
En condiciones excepcionales estás más preparado a aceptar descubrimientos ordinarios. Los científicos demuestran que, en contra de lo que se cree, disminuyen los índices de violencia y aumentan los de altruismo y compasión. No creo que la enfermedad te haga cambiar, en absoluto. Lo que creo es que te permite analizar con más detalle una determinada realidad, lo que vi son ejemplos de altruismo y de generosidad que en la vida ordinaria tiendes a menospreciar o no ver.
C - Hay quien en esas circunstancias se interesa por una idea religiosa, que cree en un Dios superior.
Yo eso no lo he visto. Lo que está demostrado es que las personas religiosas tienen un índice de felicidad ligeramente superior. Lo que hay es un pensamiento científico enormemente modesto que acepta cualquier hipótesis sujeta a comprobación y hasta que no se demuestre lo contrario es lo que vale.
Fuente: http://www.eduardpunset.es (entrevista realizada para el periódido "La Vanguardia")

Generación Peter Pan




El síndrome de Peter Pan lo conocemos todos, se le puede llamar inmadurez voluntaria, negación a crecer y también se puede justificar con que el mundo actual es muy duro y es preferible evadirse de responsabilidades mayores. A veces no nos damos cuenta de que la responsabilidad nos ofrece una recompensa invaluable: la libertad. La paradoja ha entrado en la mente de toda nuestra generación: ¿Ser esclavo de las responsabilidades que conlleva ser libre o simplemente ser libre dentro de la esclavitud de tener que seguir viviendo bajo el ala de otras personas que bien podrían ser nuestros padres, parientes o amigos? Es aquí en donde truncamos la determinación de darnos cuenta de que a veces madurar significa afrontar una serie de problemas y abandonar ciertas cosas para comenzar la lucha por uno mismo, la lucha por la pareja, el amor, el futuro y la vida que nos toca vivir.


¿Qué factores externos nos llevan a esto?


La lógica de producción bajo la cual se rigen las empresas tiene como objetivo abarcar una mayor cuota de mercado, reducir el ciclo de vida de los productos y servicios e imponer valores hedonistas para influir en el segmento. Esto es muy rentable y viable, pero nos estamos olvidando de que los verdaderos valores, los esenciales, son eternos por así decirlo y para ser más exactos: son trascendentales. Pero lógicamente, lo trascendental, lo duradero no le conviene al consumismo, es más, es el peor enemigo del consumismo, por esta razón la publicidad moderna ataca a los valores o se desvía de ellos a través de estímulos hacia la distracción, tentación a la transgresión de normas y reglas.
No existe mejor remedio que darnos cuenta de que cuando consumimos algo, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Necesitamos consumir cierto tipo de productos y servicios que nos den un goce momentáneo y nos dejen con un vacío que sólamente podemos llenar volviendo a consumir, mareándonos en la vorágine de un círculo vicioso que no tiene como fin la satisfacción sino la creación de una falsa dependencia?
Las cosas que necesitamos en esta vida, no son necesariamente sujetas a consumo. Los valores son gratuitos, nos hacen felices sin condición.
No está mal darse un gusto de vez en cuando pero siempre es bueno mantener la consciencia de que esos gustos no son necesarios.
De acuerdo al diario "LA RAZON", el 77% de los jóvenes menores de 30 años continúan viviendo con sus padres o bajo el ala de otra persona que les ayuda a mantener este estilo de vida banal. Las consecuencias de ésto son: menos jóvenes viven en pareja, más jóvenes se divorcian porque no se toman en serio a la unión de pareja, menos jóvenes trabajan para servir a la sociedad a la cual le han perdido la fe y trabajan para poder costear sus "necesidades innecesarias" de consumo.


¿Qué papel juegan los padres?


Un hijo al cual no se le exige, es un hijo que se conforma con poco pero necesita de mucho. Los padres han descuidado la verdadera educación y formación bajo la cual sus hijos deberían estructurarse para poder afrontar al mundo. En cambio, los han engreído al punto de que sus hijos creen que todo se lo merecen y lo peor de esto es que un hijo que piensa así, automáticamente tendrá muy poca visión del altruismo, empatía, solidaridad y compañerismo, valores imprescindibles para mentener un hogar en estado de felicidad y armonía.


¿Qué podemos hacer?


Para muchos ya es tarde hacer algo, pero siempre se puede cambiar la forma de pensar en pro de actuar mejor. Cambiemos el enfoque de la vida consumista por un enfoque de la vida en búsqueda de la felicidad, y para ser feliz en un entorno hay que apoyarlo, velar por su desarrollo y crecimiento, convertirnos en individuos con mucho que dar en vez de demandar, convertirnos en parejas que basen sus cimientos en el amor, convertirnos en familiares humildes que comprenden y apoyan, convertirnos en profesionales, técnicos y empíricos que trabajan por una sociedad mejor.


 

Los actos de las empresas y de los individuos que hacen parte de ellas, repercuten de manera positiva o negativa en otras empresas, otros individuos u otros procesos.

 

 

 

 

La cuestión ética es de gran relevancia para todo individuo y se extiende al ámbito empresarial. En cada decisión que se tome, estará inmiscuido algo de ética. Trátese de negociaciones con proveedores o con el sindicato, de contrataciones o despidos de empleados, de asignación de responsabilidades o de lanzar una promoción, la ética siempre está presente.

Actualmente, cuando existen más organizaciones que pugnan por la transparencia y con la internet como herramienta de democratización y movilización social, las empresas tienen como uno de sus cimientos la ética corporativa. Bien cita Quirilio Matos a Rinnov Kan, director de uno de los grupos financiero más importantes de Holanda, "Sin valores sólidos estamos coqueteando con el desastre. Con valores sólidos, podemos enfrentar a los mercados internacionales." Pero, sin duda, hay quienes ponen por encima de la ética y los valores los resultados financieros, pero no se dan cuenta que la ética corporativa puede ser una fuente de ventajas competitivas, ya que por medio de ella se pueden atraer clientes y personal de primer nivel.

A través de la ética se puede acabar con prácticas corruptas que destruyen valor y dañan la economía y la sociedad, si ponderamos más la cultura organizacional, con valores comunes (más que códigos o reglas) que sirvan como sendero de los individuos que conforman las organizaciones podríamos dar mayores componentes éticos a una empresa. Si nos basamos en que el capital humano es uno de los mayores activos empresariales, si no el mayor, y tomamos conciencia que estas personas valen por sí mismas, que se les debe respetar y que no se les puede tratar como un medio sino como un fin, habremos dado el primer paso para fundamentar éticamente las instituciones. Una organización que viva según los cinco valores básicos: igualdad, libertad, dialogo, respeto y solidaridad estará mejor preparada para el futuro.

La ética empresarial en cifras


Según la Ethics Officer Association las empresas que figuran en el Fortune 500 cuentan con códigos de conducta.
Estamos viviendo tiempos de globalización que han hecho que las organizaciones sean más planas, más descentralizadas y con empleados más autónomos y con mayor poder de decisión, por esto se hace necesario que las relaciones no sólo al interior de las empresas sino entre empresas y demás organizaciones, se basen en los cinco valores arriba mencionados, lo cual generará mejores patrones de conducta y permitirá generar valor.


Los componentes de una empresa ética


Aunque pueden ser innumerables, los siguientes darían lugar a las bases de una ética organizacional:
1. Vivir de acuerdo con los cinco valores fundamentales
2. Una cultura organizacional con valores comunes para sus miembros
3. Luchar por alcanzar la satisfacción de todos los agentes involucrados en la empresa: accionistas, directivos, empleados, proveedores y clientes
4. Asumir la responsabilidad social por sus actuaciones
5. Pesa más el contrato moral entre la empresa y sus integrantes y asociados que el mero contrato legal
Cuando se logran incorporar estos componentes básicos se llega a generar mayor valor económico, ya que las relaciones, no sólo laborales, sino entre proveedor y empresa, cliente y empresa, etc., mejorarán y el tiempo y los recursos que se invertían en mejorar las ineficiencias que se presentaban en dichas relaciones, podrá ser invertido en aquellos aspectos que lo demanden. La ética suele mejorar el funcionamiento de la empresa mediante varias vías:
Reduce los conflictos de los miembros que la forman.
Mejora la imagen exterior de si misma.
Supone un componente esencial del concepto de "calidad total", tan importante hoy día.

Valores básicos

*Igualdad *Respeto *Libertad *Dialogo *Solidaridad


Cabe aclarar que un comportamiento empresarial ético no es la solución para todos los problemas, ni conduce cien por ciento al crecimiento y la prosperidad, pero no nos engañemos, el comportamiento no ético tampoco y sí puede acarrear problemas, tanto interna como exteriormente.
Un Marketing Ético, en términos financieros, es un Marketing sostenible en el tiempo y espacio, puesto que es verdadero y tanto sus impactos positivos como negativos van a perdurar, y la clave está en conservar la ética y al mismo tiempo atacar los problemas que se vayan encontrando sobre la marcha. Nadie dijo que era fácil, pero ninguna virtud se consigue si de por medio no se encuentra un desafío.


FUENTE: www.gestiopolis.com

Alianzas Estratégicas Para Vender Más

 

La foto muestra la inteligentísima alianza estratégica que tiene Mc'Donalds con Coca-Cola. Mc'Donalds le agrega valor a sus productos al ofrecer un combo con la prestigiosa Coca-Cola y a su vez Coca-Cola incrementa su margen de ventas y su presencia en el mercado mundial. Brillante.










Hoy en día para conseguir nuevos clientes y vender más, casi todo el mundo cree que para ello es necesario gastar grandes sumas de dinero con tal de batir a la competencia. Lo que sin duda conduce al empresario a pensar en términos de tener que terminar con todos sus competidores, aplastarlos, anticiparse a ellos, mantenerse en una posición ventajosa sobre quien represente algún tipo de amenaza comercial para obtener más beneficios… y si seguimos numerando, seguro que la lista crecerá rápidamente.
Claro está que esta forma de pensar no hace más que reforzar la creencia de que casi todo aquello que le sirva para ser más fuerte que sus competidores, vale la pena ¿Le suena algo de lo que le estoy diciendo?.
A todo ésto… ¿Usted qué piensa al respecto? ¿Cree que realmente ésa es la mejor manera de conseguir nuevos clientes y de vender más? ¿Cree que es la única forma de hacerlo?.

Por medio de este artículo, quiero invitarle a pensar de una forma totalmente distinta y a la vez poderosamente efectiva. Dicha forma de pensar ya no se basa en términos de competencia, sino en su aparente opuesto: la cooperación. Pero antes de presentarle una serie de ejemplos, permítame explicarle el porque para conseguir nuevos clientes y vender más recomiendo hacer uso de la cooperación.
Usted sabe que en una economía como la actual, resulta más difícil que nunca (sobre todo para las pequeñas empresa…) asumir los costes y riesgos de su actividad. Y con ello me refiero sobre todo a lo relacionado al tema de publicidad, que como finalidad suele tener el hecho de conseguir nuevos clientes e incrementar las ventas de su empresa.
Y es justamente ahí donde usted puede hacer de la cooperación. El cooperar con otras empresas le permitirá sumar recursos, compartir clientes, dispensar los costes de la publicidad y el marketing; y todo ello haciéndolo de tal manera que todas las partes ganen.
Como puede ver esta forma de pensar y de trabajar puede aportarle mucho más que nuevos clientes y nuevas ventas. Esta forma de relacionarse con otras empresas es lo que se denomina “Alianzas Estratégicas”.
Formalizando Alianzas Estratégicas con otras empresas que ofrezcan productos o servicios complementario al suyo, puede significarle grandes beneficios! Imagínese lo maravilloso que de usted pudiera acceder de forma casi inmediata a varios cientos o miles  de nuevos clientes de otra empresa. Pues bien… eso puede conseguirlo si usted está dispuesto a hacer uso de un enfoque colaborativo; y todo ello sin que las partes interesadas pierdan o comprometan su condición de empresas perfectamente diferenciadas.
Una Alianza Estratégica, puede ser algo tan sencillo como un para de acciones en conjunto limitadas en el tiempo, o bien puede ser algo tan complejo que exija un alto grado de compromiso por parte de los interesados. Sea cual sea la forma elegida, está claro que una buena Alianza Estratégica podrá aportar beneficios a ambas partes. Pero eso si… sea cual sea la empresa que usted seleccione, le recomiendo que sellar su acuerdo con quien pueda sentirse orgulloso de colaborar, porque si usted lo hace con un profesional o empresa de dudosa reputación, tarde o temprano esas dudas caerán sobre usted y su empresa.
Veamos un ejemplo conocido a nivel mundial: Los restaurantes McDonald’s, con sus famosas hamburguesas solo venden Coca-Cola. Con ello la conocidísima empresa de refrescos no sólo gana un socio líder en el sector que mueve millones de litros de su producto, sino que además la marca Coca-Cola figura en toda la publicidad de McDonald’s. Y Coca-Cola no paga nada por esto, pero se embolsa los beneficios.
McDonald’s por su parte, obtiene unos beneficios enormes como resultado de su alianza con Coca-Cola porque compra sus refrescos a un precio mucho más barato del que tendría que pagar en ausencia de esta Alianza Estratégica.
Así mismo usted ya ha visto como IBM suele recomendar el software de Microsoft, o como ciertas marcas de lavarropas recomiendan el uso de determinados productos para el cuidado de las mismas. Ejemplos como esos hay muchos. Y si todos ellos hacen uso de las Alianzas Estratégicas para conseguir nuevos clientes y vender más, ¿no cree que usted también puede conseguirlo?
Para ello le propongo que tome nota de aquellos profesionales, empresas o compañías que puedan encajar perfectamente con los productos o servicios que usted comercialice. Luego diseñe formas creativas de combinar sus servicios/productos con los de la otra parte y acto seguido, levante el teléfono y llámeles para concertar un entrevista con la finalidad de exponer y planificar su estrategia.
Con esta simple acción usted podrá ahorrarse grandes sumas de dinero en publicidad ya que su futuro socio podría proporcionarla totalmente gratis y a su vez usted podría devolverle el mismo favor.
Piense en ello como nueva estrategia para incrementar sus ventas. O lo que es mejor… ¡Póngalo en Práctica!


FUENTE: http://www.managersmagazine.com

Ley Blattman. ¿Errar es de humanos o la deuda es de marranos?

“Ley de supresión del apremio corporal Por Obligaciones Patrimoniales” o Ley Blattman. Dispone que cuando una persona a cometido un delito y ha ocasionado un daño económico a la víctima esta no puede permanecer bajo condena de privación de libertad luego de haber cumplido el plazo de sanción aunque el daño ocasionado no haya sido pagado o resarcido. Ley contraria a la antigua normatividad en la que una persona que hubiera ocasionado un daño económico a otra, por un delito, no podía quedar en libertad mientras no repare el daño económico ocasionado aunque ya hubiera cumplido la sanción de privación de libertad.

Esta ley va conjuntamente con la Ley de Fianza Juratoria en la que el acusado tiene que prometer que resarcirá el daño económico.


Errar es de Humanos

Según la Ley Blattman dispone, se está suavizando la severidad con la cual antes se castigaba a deudores morosos. La lógica era buena: ¿Cómo va a poder pagar una deuda una persona que, en prisión, no puede producir dinero para cubrir el daño económico que ocasionó? Muy humano sin duda pero estamos saliéndonos de contexto moral. La primera pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué hace una persona debiéndole dinero a otro individuo similar a a una entidad financiera? ¿No es acaso un símbolo de negligencia? ¿Acaso estamos cerrando los ojos ante la posibilidad de que ese individuo, malintencionadamente, haya adquirido un préstamo sin importarle la devolución del mismo? ¿Acaso ese individuo no ha cometido un error imperdonanble, que consiste en fallarle a la sociedad, ya sea por negligencia o por mala fé? ¿Es relevante la intención en este tipo de contemplaciones?




La Deuda es de Marranos


Así lo interpretan las entidades financieras y los prestamistas que tengan dos dedos de frente, ya que la Ley Blattman permitió que varios estafadores salgan libres a las calles a vender saliva mal oliente y de mala leche. Luego de la Ley Blattman, todo préstamo se ha complicado al punto de que muchos individuos emprendedores no cuentan con apoyo financiero para comenzar a marchar en su camino hacia el éxito. Por otra parte, también se ha reducido el riesgo que implica que un individuo o entidad financiera presten dinero a otro que, si no paga, ni siquiera va a ir preso hasta que pague su deuda y no tendrá ningún tipo de presión externa para pagar lo que debe. ¿Adónde estamos yendo con esto? Ahora, los requisitos para sacar un préstamo de un banco han aumentado, uno necesita garantías, trabajar en planilla por un año o más, referencias personales, ver si está en Central de Riesgo, sueldo mínimo de 3,200 bolivianos que, comparado con el sueldo mínimo actual, llega a ser casi el triple de este. Es cuestión de principios, cuando uno se presta dinero, corre el riesgo de no poder devolverlo, pero ese es un riesgo individual y el sistema no debería, de ninguna manera, engreír a este tipo de individuos que, si no podían devolver el dinero, pues nunca debieron prestárselo. Sin duda esta polémica ley es uno de los aspectos legales que más están truncando el desarrollo de los individuos que desean emprender un negocio. Y luego nos preguntamos por qué los gremialistas están ganando más que los empresarios. Antes de preguntarnos adónde vamos, deberíamos preguntarnos de dónde estamos partiendo. ¿No les parece?